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Jesús Galdón Primavera fotografica 2000 |
Siguiendo con la linea de propuestas presentadas por el Museu Nacional Arqueològic de Tarragona en las anteriores ediciones de la Primavera Fotográfica, en las que se alternan proyectos relacionados con la recuperación patrimonial de imágenes correspondientes al motivo central de la actividad del Museo –la ciudad romana de Tárraco y la romanidad en general– y otras que parten de visiones absolutamente contemporáneas sobre este mismo objeto, en la edición de la Primavera Fotográfica 2000 se presenta la exposición La memòria dels déus de Jesús Galdón, dentro de la línea de propuestas de nueva creación.
A través de 10 obras –que integran fotografía, pintura, piezas originales, instalación, etc.–, la exposición plantea una propuesta conceptual a partir del fuerte simbolismo del ombligo –como señal natural que nuestra necesidad de continuidad estampa en nuestro cuerpo–, sacando provecho de los restos arqueológicos como otras señales representativas de continuidad.
Esta exposición funde dos visiones del mundo aparentemente inconnexas, la del arte contemporáneo y la de la arqueología, a partir de compartir la misma voluntad de romper las limitaciones de nuestro conocimiento del individuo en la búsqueda de las señales de continuidad que dibujan el camino del viajero infinito al mundo intemporal.
Quizás nunca, como ahora, nuestra descendéncia heróica ha estado más cerca de la realidad. Una heroicidad que se traslada de individuo en individuo, en la búsqueda de las señales de continuidad que dibujan el camino del viajero infinito hacia el mundo intemporal.
La memoria de los dioses no es otra que nosotros mismos como contedores y consecuéncia del pasado, un punto suspensivo de la continuidad hacia el infinito celeste y mítico.
La exposición cuenta con un catálogo, que regoge la totalidad de la misma, con texto de Vicenç Altaió.
Se ha realizado, también, la edición
de una carpeta a partir de la propuesta L'eix del món (El eje del
mundo), que contiene 9 litografías, que componen una columna –formada
de diferentes elementos de columnas de diversos lugares del Mediterráneo–
y 9 reproducciones de cordones umbilicales, que conforman un solo lazo
de unión, con la idea de continuidad. La finalidad de esta carpeta
es hacer perdurable la proupuesta de la exposición, enviándola
a los museos del mundo con los que estamos ligados temáticamente.