Inicio
Presentación
Introducción
Cronología
El marco natural
El entorno
sociopoliticio y
economico

La vida religiosa
Costa Rica
Incensario de
cerámica

Guerreros
Nicaragua
Jarrón efigie
Los metates
Monolito funerario
Panamá
Copa cerámica

© MNAT 2003

Panamá

AMPLIAR

El angosto territorio de Panamá ha sido el escenario de un antiguo desarrollo sociocultural, cuyos orígenes se remontan a hace unos once mil años. Investigaciones recientes demuestran que entre el 5000 y el 2500 aC ya se practicaba una incipiente actividad agrícola en la zona central de este Istmo, actividad que se intensificó hacia el 1000 aC y que repercutió en la cultura material, que tiene su mayor exponente en la cerámica, aunque la orfebrería y la producción lapidaria no sean en absoluto desestimables. Los especialistas han acordado diferenciar tres grandes regiones: la Gran Chiriquí (zona oriental del país), la Gran Coclé (zona central) y la Gran Darién (zona occidental). La cerámica de la Gran Chiriquí pone énfasis, desde sus primeras etapas, en agregar una capa de engobe rojo en los bordes y las bases de las piezas, así como decorar los cuerpos con incisiones. Más adelante, hacia el 500 dC, se aplicarán elementos y figuras de arcilla a las superficies. En la zona Central se conoce desde muy pronto (750 aC) la manera de preparar un tinte oscuro de origen mineral que se combina con el rojo para decorar las superficies. En la Gran Darién predomina las técnicas de modelar y decorar con grabados la superficie de las vasijas. El desarrollo de estas tradiciones culturales no supone, por supuesto, límites geográficos rígidos ni características exclusivas.

Los estudios recientes sobre la cerámica prehispánica en Panamá reiteran el carácter estable de la tradición de Gran Coclé, y sus diversos estilos. En sus primeros mil años, esta tradición estuvo tipificada por la tricromía, aunque en algunos estilos de la zona también dominaba la bicromía, como por ejemplo en el estilo Cubitá, donde se encuentran vasijas simplemente decoradas en negro sobre un fondo rojo.

El periodo entre el 700 y el 1500 dC corresponde a un momento de desarrollo de unidades sociopolíticas jerarquizadas, denominadas cacicazgos, cuyos líderes gozaban de privilegios que les permitía acumular riquezas tanto en vida como en la muerte. Prueba de ello es la gran variedad de objetos funerarios que se han encontrado de estilo Conte y Macaracas, estilos que no se refieren exclusivamente a la cerámica sino que trascienden a la orfebrería y a la glíptica. Respecto a la cerámica, estos estilos se caracterizan por la inclusión de un cuarto color: el morado, que puede alcanzar diferentes tonalidades que van desde el gris o celeste al púrpura. Además de esta riqueza cromática, los estilos Conte y Macaracas se distinguen por su gran variada de formas de vasijas, así como por un extenso repertorio de temas decorativos, que incluyen seres humanos, animales como saurios, serpientes, crustáceos y tortugas y aves, generalmente dibujadas de perfil, que aludían tanto a la cosmogonía local como a la foránea.


AnteriorAnterior
SiguienteSiguiente