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Monolito en forma de tabla rectangular. La decoración
se concentra en la parte frontal, donde fueron esculpidas
en altorrelieve ocho figuras distintas que combinan
rasgos antropomorfos y zoomorfos, en este caso monos
en distintas posturas erguidas.
En la parte superior fueron esculpidas tres figuras.
La imagen central presenta rasgos avimorfos en su cara
y brazos muy pronunciados, tal vez a modo de alas desplegadas.
Este tipo de monolito se ha asociado a tres posibles
usos: el primero como tapa de tumbas de cista o cajón
de personajes de alto rango, tal y como fueron encontradas
a finales del siglo XIX en algunas tumbas del Sitio
Guayabo de Turrialba. Se han asociado también
con lo descrito por Cristóbal Colón y
sus acompañantes, cuando recorrieron parte del
Caribe de Costa Rica, y observaron un cadáver
sobre una especie de mesa. Por otra parte, la ubicación
de figuras erguidas en un solo sentido y la falta de
decoración en lo que se podría considerar
la parte inferior del mismo ha llevado a plantear su
uso en postura erguida. No obstante, por la escasez
de este tipo de objetos y los pocos datos de contexto
que se tienen, no hay en la actualidad una interpretación
definitiva.
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