|

Estos metates, o piedras de moler, provienen de la
zona costera del Pacífico de Nicaragua o Costa
Rica. El clima en esta zona es tropical y la vegetación
de bosque y sabana, con áreas de bosque tropical
húmedo como el que vemos aquí.
En América Central, los metates que en su uso
cotidiano servían para moler el maíz tienen
a menudo un carácter zoomórfico, simbolizando
animales como el cocodrilo, el loro o el jaguar. En
la cerámica también encontramos a menudo
representaciones de este felino, que se asociaba con
la noche y el inframundo y con los poderes de los chamanes.
Se trata de un elemento iconográfico muy presente
no sólo en esta zona sino en numerosas culturas
prehispánicas de diferentes periodos.
Aunque se conocen algunos ejemplares sin ornamentar,
la mayoría de los metates tallados en piedra
volcánica estaban decorados en los bordes y en
su cara posterior, con cenefas trenzadas y motivos geométricos,
usando las técnicas del bajo relieve y del calado.
Los arqueólogos han encontrado este tipo de metate
en tumbas, junto con pequeñas esculturas de jade,
mazas ceremoniales y otros objetos relacionados con
una alta posición político-religiosa y
con los rituales vinculados a la fertilidad agrícola.
|