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Los enterramientos
Relieve central, con el retrato de la difunta, del llamado sarcófago de los Leones. MNAT(P) 53.



La evolución de las costumbres sepulcrales en época romana surgió de un mundo complejo en el que las tradiciones romanas e itálicas se fusionaron con la diversidad de culturas y creencias propias de los diferentes pueblos que pasaron a formar parte del Imperio.

La dualidad incineración-inhumación, presente en la sociedad romana, y el proceso que a lo largo de los primeros siglos de la Era condujo al predominio total de la inhumación, característica del Bajo Imperio, se atribuye a la influencia que progresivamente fueron adquiriendo, en Roma, las diferentes culturas inhumadoras presentes en la Urbs, a través de las élites locales provinciales que, poco a poco, se hicieron mayoritarias en los órganos de gobierno y en la administración imperial.

La diversidad de tipos de enterramiento es la primera característica de las necrópolis bajoimperiales. El primero de los factores diferenciadores es el meramente económico. Se distinguen los sepulcros edificados de los enterramientos subterráneos, en los que la señalización se limitaba a un pequeño túmulo.

En las necrópolis urbanas que conocemos en la Península Ibérica, son mucho más frecuentes los enterramientos señalados por monumentos sencillos que los grandes mausoleos o edificios funerarios. En Tárraco, de las más de dos mil tumbas catalogadas en la Necrópolis entre los siglos III y IV dC, aproximadamente un centenar de éstas se encuentra en los veinte edificios funerarios existentes. La relación entre enterramientos simples y tumbas edificadas lleva, pues, al predominio de los primeros.

No se conocen las causas que llevan a escoger un tipo u otro de contenedor funerario. La hipótesis de una variación tipológica de carácter cronológico debe desestimarse. La secuencia estratigráfica demuestra que, si bien los enterramientos en ataúd de madera y los de fosa cubierta con tégulas planas fueron los primeros en utilizarse, coexistieron después con todos los otros tipos presentes y se superpusieron entre sí de forma aletoria. Hombres y mujeres, jóvenes y adultos, coexisten igualmente en todos los tipos de tumbas.