El actual Museu
Nacional Arqueològic de Tarragona se formó
durante la primera mitad del siglo XIX, siendo,
por tanto, el más antiguo de Cataluña en su
especialidad.
Aunque algunas de las piezas
que actualmente forman parte del Museo son
conocidas ya desde los siglos XVI, XVII y XVIII
(o incluso en épocas anteriores), la mayoría de
sus fondos han sido recuperados en los últimos
ciento cincuenta años como consecuencia de la
construcción del puerto moderno y del
extraordinario crecimiento urbanístico de la
ciudad. Después de la pérdida o dispersión de
las primeras colecciones de materiales
arqueológicos, el precedente directo más
antiguo es el "Museo de Antigüedades"
creado en el seno de la Academia de Dibujo (que
dependía de la Sociedad Económica de Amigos del
País) e iniciado por Vicenç Roig alrededor de
1834-1837, que pasó a tener carácter público a
partir de su traspaso a la Comisión Provincial
de Monumentos, organismo oficial constituido en
1844. En 1849 se unieron en un mismo local este
Museo y el que había ido formando desde 1844 la
Sociedad Arqueológica Tarraconense con
materielas procedentes en gran parte de los
trabajos realizados en la cantera del puerto; en
1852 se publicó el primer catálogo del conjunto
de las piezas expuestas en este museo. Debe
destacarse, en la segunda mitad del siglo XIX, la
obra de salvamiento y recuperación que llevó a
cabo el primer director del Museo Arqueológico,
Bonaventura Hernández Sanahuja, reflejada en el
segundo catálogo publicado en 1894 por su
sucesor Ángel del Arco y Molinero.
En 1853 el Museo pasó a ocupar
unas dependencias del antiguo convento de Santo
Domingo en la plaza de la Font, que poco después
había de ser sede de la Diputación y del
Ayuntamiento.
Después de toda una serie de
inconvenientes y de dificultades, que provocaron
cierres intermitentes, el Museo se consolidó
definitivamente y permaneció instalado en el
edificio de la plaza de la Font más de cien
años.
En 1960 el material fue
trasladado al edificio que ocupa actualmente,
edificado como Museo de nueva planta, sobre un
fragmento del lienzo de la muralla romana.
El Museu Nacional Arqueològic
de Tarragona muestra en sus colecciones una clara
vocación romanista. La importancia histórica y
monumental de la ciudad de Tárraco y la
problemática arqueológica urbana que comporta
el yacimiento han orientado los esfuerzos
investigadores del Museo hacia esa etapa
histórica.
Los materiales proceden
básicamente de los trabajos de urbanización
privados y públicos, de los hallazgos casuales y
de las aportaciones particulares, al menos hasta
la tercera década del siglo XX. Esta tendencia
cambiará substancialmente a partir de las
excavaciones metódicas que Joan Serra i Vilaró
llevara a cabo en el foro de la colonia y en la
Necrópolis Paleocristiana (1926-1933). Después
de un pequeño lapsus provocado por la guerra
civil y la inmediata posguerra, la ciudad creció
rapidamente -y de forma poco controlada- durante
los años cincuenta y, sobre todo, durante los
sesenta y buena parte de los setenta: esto hizo
que los hallazgos fortuitos volvieran a ser
mayoritarios, excepto algunas intervenciones en
zonas muy concretas (anfiteatro, Centcelles,
"Torre de Pilatos", Els Munts, la plaza
d'en Rovellat, etc.). Desde 1987 y,
especialmente, desde la creación del Servei
d'Arqueologia de la Generalitat de Catalunya
(1981), las intervenciones arqueológicas
-programadas o de urgencia- son la fuente de
ingreso más importante de nuestro Museo (al
margen de las donaciones), con un aumento muy
considerable de los depósitos procedentes de los
principales monumentos y de otras zonas de
interés de la ciudad y de sus alrededores
(teatro, Casa del Mar, circo, Parc de la Ciutat,
anfiteatro, calle de Vila-roma, calle de Pere
Martell, etc).
El museo se ha convertido,
así, en el centro de conservación y difusión
de unos testimonios materiales que ilustran el
proceso de romanización de la Península
Ibérica y que, en definitiva, deben dar a
conocer las formas de vida de este periodo.
En 1982 el MNAT pasó a depender, en cuanto
a su gestión, del Departament de Cultura de la Generalitat
de Catalunya. El MNAT gestiona los siguientes equipamientos:
Museo Arqueológico, Museo y Necrópolis Paleocristianos
(sección monográfica dedicada a la conservación
in situ y a la difusión de este conjunto
cementirial), el edificio de Servicios Centrales (donde
se encuentran la Biblioteca especializada en historia y
arqueologia clásica, los almacenes y los servicios
técnicos) y los importantes conjuntos arqueológicos
de las villas romanas de Centcelles (Constantí) y
de Els Munts (Altafulla).
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